Mientras descansábamos, se publicó un acuerdo gubernativo que prohíbe que dos personas viajen en la misma motocicleta, una iniciativa del Gobierno guatemalteco para contrarrestar la delincuencia.
Y ahora que venía para la oficina, a una radio se comunicaba un vecino que manifestaba su inconformidad, porque decía que la iniciativa le afectaba directamente, pues le impedía ir a dejar a su esposa a su trabajo.
Creo que esta opinión o inconformidad tiene sobrada razón, porque más peligro va enfrentar su pareja al subir a un bus del transporte colectivo. Dicha disposición creo que fue una medida apresurada del Ejecutivo, porque el sicariato en moto no es tan común en todo el país; como en el caso de Quetzaltenango, es un tanto ilógico, si no vemos que los asesinos ataquen desde motos.
Además, para su fiel cumplimiento, primero tendrán que revisar la Ley de Tránsito.
Algo positivo es que el acuerdo gubernativo contempla el uso de un chaleco fluorescente y casco, ambos con el número de placa impreso. Esto me recuerda Colombia, donde todos portan estos distintivos, con la diferencia que allá, los sicarios sí andan en moto.
Con esta normativa... y yo que pensaba circular sobre dos ruedas, para ahorrar combustible.

Por César Pérez Méndez



Por César Pérez Méndez
PRENSA LIBRE
