viernes, 5 de diciembre de 2008

¡Querido Santa!

Columna del sábado 6 de diciembre de 2008

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
Veritas

Santa Claus es como la seguridad, no existe, ni se va asomar en Navidad. Y si hemos visto a uno en algún negocio o centro comercial, es como la música que venden en La Democracia, pirata.
A mí nunca, este gordo feo, me llevó un regalo, jamás le escribí porque sabía y miraba que gracias al trabajo de papá había regalo y estreno en Navidad.
El verdadero querido en estas fechas no debería ser Papá Noel, sino papá y/o mamá que con su esfuerzo diario ojalá le alcance para regalos y estrenos de sus seres queridos.
Hay quienes opinan que Xela se volvió una ciudad consumista, porque varios comercios, considerados grandes, han abierto sus puertas, empleando a centenares de personas; puede ser, pero lo que a mí me alegra es que estos sitios se han vuelto una fuente importante de trabajo y que, con ello, muchos hombres y mujeres van a llevar alegría a casa este fin de año.
Ahora que son los días en que se piensa en los regalos -se piensa, porque una cosa es querer y otra poder, por la crisis que afecta a todos-, en la comida especial, en las decoraciones, etcétera, también es importante ofrecer una cuota de sinceridad, especialmente a los niños; decirles que, con la ayuda de Dios, que, por cierto, su nacimiento es el verdadero sentido de la celebración y que a muchos, a veces, se nos olvida y pensamos más en el cómo celebrar, en lugar del porqué y por quién.
A mí no me gustaría que mis hijos pensaran que gracias al Santa tienen regalo, no porque me lo deban agradecer, sino porque soy yo quien los ama y no el barrigón. Diga la verdad, porque tarde o temprano la van a saber.
Permítales que lo saluden o hasta que se tomen una foto con el señor de rojo, pero que es sólo un disfraz. La verdad no mata la ilusión.
Querido Santa, no, mejor queridos padres y madres, porque son ustedes quienes le echan ganas para que sus hijos la pasen bien. Otra cosa, que los regalos sean con sentido, porque los quiere y porque se lo merecen. Y usted ¿cómo se ha portado?

PUNTO FINAL. Santa Claus está pasado de moda y representa un insulto ante la crisis, porque mientras miles no tienen ni que comer, este personaje está cachetón.

No hay comentarios: