viernes, 7 de mayo de 2010

Como con la novia, si no me quiere, me busco otra

Columna publicada en elQuetzalteco, el sábado 8 de mayo de 2010

Por César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

En este espacio le anticipé el sábado anterior de la llegada a Quetzaltenango del jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, Cicig, el doctor en Derecho, Carlos Castresana Fernández, visita que efectivamente se llevó a cabo.
El jueves reciente publiqué en elQuetzalteco un resumen de la entrevista que le realicé a Castresana, la que duró 29 minutos, tal y como había acordado con el jefe de Prensa de la Cicig, Diego Álvarez.
Lo formal de la conversación con el comisionado ya fue publicado, mientras que ahora me voy a referir a los detalles que no dejan de ser relevantes.
Ya casi al final de la entrevista le pregunté sobre sus detractores y quienes dicen que la Cicig no debería estar en el país, porque viola la soberanía. No me esperaba una respuesta tan figurativa, pero esto fue lo que dijo: “Esto es como con la novia, si no me quiere, me busco otra”.
A pesar de ser un funcionario de las Naciones Unidas, Castresana no deja de tener buen humor para responder. Amplió: “No voy a estar toda la vida trayéndole flores a una que no me pela”. Creería que dice, porque si no se le quiere en Guatemala, se puede ir a cualquier otro vecino país para combatir las redes y estructuras criminales; porque lo están requiriendo.
El funcionario me explicó que están aquí porque Guatemala lo quiso. Ha habido dos votaciones en el Congreso, una en 2007 y otra en 2009, y en ambas se ha decidido la presencia de este organismo en Guatemala. “Si mañana votan para que nos vayamos, mañana por la tarde estamos en el aeropuerto”, asegura.
Mi percepción –dijo- es que la mayoría de los guatemaltecos saben que lo necesitan y quieren que estemos aquí; que hay sectores que ahora se sientan amenazados porque nuestras investigaciones ponen en peligro sus privilegios y quieren que nos vayamos, es otra cosa.

PUNTO FINAL. Están invitados, como un médico, pero que si el paciente no los quiere, se van. “Hay otros enfermos que nos están necesitando”, finalizó el jefe de la Cicig.Carlos Castresana Fernández: Como con la novia, si no me quiere, me busco otra. Al referirse a quienes dicen que la Cicig debería irse, porque viola la soberanía del país.

3 comentarios:

kocker dijo...

El Señor Castresana, siendo funcionario de las naciones unidas deberia saber que la misma no ha podido para una sola guerra desde que sta se fundo:

Como puede el entonces prometerle a Guatemala la paz?

En fin, merecemos ser ingenuos hasta ese grado!

Anónimo dijo...

Hubiese sido interesante inquirirle al entrevistado su opinión respecto de las serias acusaciones que el ex canciller, Edgar Gutierrez, ha lanzado a CICIG desde su columna en elPeriodico.
Lástima que no fue posible hacerlo.

César E. Pérez Méndez dijo...

Estimados lectores

1. Sobre el trabajo de la ONU, que puede ser deficiente o no, al menos el ente ha prestado atención a la situación de injusticia en Guatemala. Los frutos ser verán en el futuro, ojalá, inmediato. Pero se le debe dar el beneficio de la duda al caso de la Cicig.

2. Sobre las denuncia del ex canciller, debería presentarles no sólo en su columna, sino que antes los entes que corresponde, como el Ministerio Público, o ante la misma ONU.

Saludos y gracias por sus comentarios